Durante la Educación Primaria continuamos profundizando en nuestro compromiso de “Educar en el amor, transformar con el Evangelio”, guiando a los estudiantes hacia la autonomía y el pensamiento crítico. El aprendizaje se construye de forma activa y significativa, mediante metodologías basadas en la experimentación, la reflexión y el descubrimiento.
Enfoque constructivista y metodologías activas.
Profesor como mediador y guía del proceso de aprendizaje.
Materiales didácticos variados que estimulan la curiosidad.
Espacios que favorecen la cooperación y la responsabilidad.
Aprendizaje integral y valores
A través de proyectos interdisciplinares, potenciamos las habilidades cognitivas, sociales y emocionales del alumnado. El trabajo cooperativo, el respeto y la empatía son pilares de nuestro modelo, mientras que la dimensión afectiva continúa siendo esencial: cultivamos la inteligencia emocional y un clima positivo que nutre tanto el intelecto como el espíritu.
Desarrollo equilibrado de mente, corazón y voluntad.
Programas de idiomas que fomentan la fluidez comunicativa y la apertura cultural.
Adaptación a los ritmos individuales de aprendizaje.
Innovación constante en herramientas y recursos pedagógicos.